
El diario Crítica de la Argentina luce diferente.
Los trabajadores decidieron retirar las firmas de todas las notas hasta que la empresa editora, Papel 2.0, abone los salarios adeudados.
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Papel 2.0 es controlada por el empresario Antonio Mata, ex Aerolineas Argentinas.
Las únicas notas que aparecen firmadas son las redactadas por colaboradores externos, quienes también reclaman pagos atrasados pero cobran por nota publicada.
Los trabajdores, tras debatir en una asamblea, acordaron estos puntos de reclamo:
— Pago en término de los salarios y aguinaldo. Pese a que la empresa avisó el 5 de enero que pagaría los sueldos fuera del plazo legal y en cuotas a partir de la fecha, los trabajadores nos encontramos hoy con un nuevo incumplimiento y otra promesa de pago de una “primera cuota” recién para el viernes 15. Así se repite lo ocurrido con los haberes de noviembre, que fueron pagados con demora y en tres cuotas. Además, Papel 2.0 tampoco abonó aún el medio aguinaldo de diciembre y sólo prometió que lo haría el 22 de enero.
— Firma del acuerdo por la recomposición salarial de 2009. La patronal se niega a firmar un acuerdo salarial, a pesar de que el anterior caducó el 31 de octubre pasado y de que los trabajadores habíamos iniciado las negociaciones con la suficiente antelación, a fines de septiembre de 2009. Ya hubo un acuerdo verbal sobre las sumas y los porcentajes, pero la empresa pretende prolongar su vigencia por un plazo de diecisiete meses (hasta el 31 de marzo de 2011), algo insólito e inédito en nuestro país.
— Regularización de la situación de los colaboradores. Quienes facturan por sus notas —varios de ellos en condiciones de ser «blanqueados» según las normas que rigen la actividad periodística— no cobran desde agosto de 2009, con una deuda acumulada de $144.000. La empresa no respondió siquiera a la propuesta realizada por los mismos colaboradores de establecer un plan de pagos para saldar esa deuda.
Contactos en la Comsión Interna del diario Crítica:
Martina Noailles: 15-6562-6566
Edgardo Imas: 15-6104-8205
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Edgardo Imas: 15-6104-8205


















2 comentarios:
En el marco de los reclamos laborales que llevan a cabo colegas de Crítica, Perfil, Página 12, Crónica y La Nación quedó al descubierto el grado de desidia con el que se maneja el principal gremio que nos representa. En la nota de Política y medios, Edgardo Imas de Crítica Digital y Rubén Schofrin de Perfil, concuerdaron en conceptos como estos:
“La UTPBA nos acompaña al Ministerio, participa de las asambleas. Pero a nivel personal me gustaría que tuviera un rol más protagónico, porque hay conflictos en distintos medios y me parece que el rol de un sindicato es coordinar los reclamos en varios medios y eso no existe porque no hay paritarias. Cada lugar se arregla como puede, si hay comisión interna por ahí sacan un poco más, sino, dependes que la empresa tenga la magnanimidad de tirarte algo. Como pasa en Clarín que despidió la comisión interna en el año 2000, y en Ámbito Financiero”, señaló Imas. También consideró que el gremio debería “convocar a una asamblea general de afiliados y no afiliados para discutir estas cuestiones que son comunes a todas los medios, como las condiciones de trabajo, respeto al convenio colectivo de trabajo, la prepotencia de las empresas, la flexibilización, y fundamentalmente el tema salarial”.
Schofrin, por su parte, indicó que “la UTPBA debería jugar algún rol, y no hacerse la detraída, no está jugando como sindicato. Esto se debe a que es una burocracia que hace 20 y pico de años que gobierna sobre la base de la desidia. Ha llegado el momento que tiene que hacer algo porque nos pasan por encima”. Coincidió en el llamado a una asamblea general y un plenario de delegados, “porque la UOM, SMATA, convocan a plenario de delegados, y el gremio de prensa es el único que no los convoca. Lo estamos pidiendo para ver los pasos a seguir, porque hay un grado importante de belicosidad en los empleados de prensa”. Como siempre ha sucedido, los medios se comportan de forma corporativa y suelen ocultar estos conflictos sindicales internos. Sobre esto, el delegado de Perfil, consideró que “eso ha sido siempre así, porque no hay verdadera libertad de expresión, menos para el interior de las empresas periodísticas. Lo que existe es la libertad de empresas”.
En el marco de los reclamos laborales que llevan a cabo colegas de Crítica, Perfil, Página 12, Crónica y La Nación quedó al descubierto el grado de desidia con el que se maneja el principal gremio que nos representa. En la nota de Política y medios, Edgardo Imas de Crítica Digital y Rubén Schofrin de Perfil, concuerdaron en conceptos como estos:
“La UTPBA nos acompaña al Ministerio, participa de las asambleas. Pero a nivel personal me gustaría que tuviera un rol más protagónico, porque hay conflictos en distintos medios y me parece que el rol de un sindicato es coordinar los reclamos en varios medios y eso no existe porque no hay paritarias. Cada lugar se arregla como puede, si hay comisión interna por ahí sacan un poco más, sino, dependes que la empresa tenga la magnanimidad de tirarte algo. Como pasa en Clarín que despidió la comisión interna en el año 2000, y en Ámbito Financiero”, señaló Imas. También consideró que el gremio debería “convocar a una asamblea general de afiliados y no afiliados para discutir estas cuestiones que son comunes a todas los medios, como las condiciones de trabajo, respeto al convenio colectivo de trabajo, la prepotencia de las empresas, la flexibilización, y fundamentalmente el tema salarial”.
Schofrin, por su parte, indicó que “la UTPBA debería jugar algún rol, y no hacerse la detraída, no está jugando como sindicato. Esto se debe a que es una burocracia que hace 20 y pico de años que gobierna sobre la base de la desidia. Ha llegado el momento que tiene que hacer algo porque nos pasan por encima”. Coincidió en el llamado a una asamblea general y un plenario de delegados, “porque la UOM, SMATA, convocan a plenario de delegados, y el gremio de prensa es el único que no los convoca. Lo estamos pidiendo para ver los pasos a seguir, porque hay un grado importante de belicosidad en los empleados de prensa”. Como siempre ha sucedido, los medios se comportan de forma corporativa y suelen ocultar estos conflictos sindicales internos. Sobre esto, el delegado de Perfil, consideró que “eso ha sido siempre así, porque no hay verdadera libertad de expresión, menos para el interior de las empresas periodísticas. Lo que existe es la libertad de empresas”.
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